Publicado el 9 de septiembre de 2026 · Revisado por última vez el 9 de septiembre de 2026
La decisión que no se deshace
Puedes cambiar tu apodo, tus fotos, tus precios y hasta borrar tu anuncio entero. El número no: quien te escribió una vez ya lo tiene guardado en su teléfono, y ahí se queda. Por eso esta es la primera decisión y conviene tomarla antes de publicar, no cuando ya te esté pasando algo.
Una línea aparte para esto —otro chip, o un segundo número en la misma aplicación— es lo único que separa del todo este trabajo del resto de tu vida.
Qué ve de ti quien te escribe
Cuando alguien pulsa tu botón, la conversación se abre en WhatsApp o en Telegram,fuera de este sitio. A partir de ahí, lo que se vea de ti lo decide esa aplicación, no nosotros.
- En WhatsApp: tu número, y además tu foto de perfil, tu nombre y tu «última vez», según cómo tengas configurada tu privacidad.
- En Telegram: puedes escribir con un nombre de usuario y ajustar en tu configuración quién ve tu número y tu foto. Es de las pocas cosas que puedes cerrar tú misma, y no cuesta nada.
Si usas el mismo número que con tu familia o en tu otro trabajo, cualquiera que ya lo tenga en su agenda puede juntar las dos cosas. No hace falta que sea nadie con conocimientos: le basta con reconocerte la foto.
Qué hace este sitio con tu número, y qué no
En tu ficha no está escrito tu número: hay un botón. El enlace se pide al servidor en el momento en que alguien lo pulsa, y hay un límite por dirección de internet. Eso le complica bastante la vida a quien quiera bajarse los números de todo el sitio de una tarde para revenderlos. Está contado encómo funciona.
Lo que eso no hace: proteger tu número de quien te escribe de verdad. A esa persona se lo entregamos, porque es justo para lo que existe el botón. Todo lo que puedes decidir es qué número entregamos.
Compruébalo tú misma antes de publicar
Pídele a alguien de confianza que te escriba a ese número desde un teléfono que no te tenga guardada, y mira qué le aparece de ti: la foto, el nombre, el estado, la «última vez». Es la única comprobación que no depende de que nadie —nosotros incluidos— te lo cuente bien.
Aprovecha para revisar la foto de perfil de esa línea. Una foto donde salgas con tu familia, o con el uniforme de tu otro trabajo, es más información de la que dan muchas fichas enteras.
Si te empieza a llegar lo que no quieres
En tu panel, enQuién me puede escribir, puedes cerrar el grifo: apagar los botones de tu ficha, o pausarlos unas horas. Mientras está cerrado, el enlace no se entrega ni siquiera a quien ya tenga la dirección de tu anuncio.
Lo que ahí no se puede hacer es bloquear a una persona concreta. De quien pulsa el botón no guardamos nada que lo identifique, a propósito. El bloqueo de una persona sí existe, y funciona mejor, donde sí se sabe quién es: en tu propio WhatsApp o Telegram.
Si lo que está pasando va más allá de un mensaje molesto —te amenazan, te presionan con material tuyo, alguien te está buscando fuera de la aplicación—, esto no lo resuelve un ajuste. Escríbenos porsoportey acude también a la policía o a la fiscalía de tu país. Nosotros podemos retirar un anuncio; no podemos ir a buscar a nadie.
Esto no es consejo legal. Las reglas del sitio están en los términos y en reglas de contenido.
